Llegué a Unión Juárez cerca de las 8:00 de la mañana y me detuve en el parque a definir bien el camino a seguir. El plan era ir hacia el cañón del Suchiate, no lo niego, pero las cosas cambiaron por lo siguiente…
Al ver el mapa turístico (detalle en la cabecera de este post) supuse que no estaría muy lejos el poder llegar al cañón, el problema fue que nadie pudo darme una respuesta atinada de la ruta que debía tomar (caminando) para poder llegar. El mapa era un tanto claro, pero no muy entendible para el montón de preguntas que de pronto surgieron en mi mente.
Algo me hizo hacer caso a un amable señor y decidí regresarme caminando por la carretera, con la confianza —como me había confirmado aquel buen hombre— de encontrarme un desvío que me llevara al camino que conduce al cañón. Vi muchos desvíos, y casi todos idénticos; y ninguno me daba referencia de un camino definido; así que caminé y caminé talvez por una hora hasta que llegué a una especie de mirador que dejaba ver vista abajo a Monte Perla, lugar en donde se encuentra el puente del mismo nombre.
Disfruté un rato el paisaje (lo mostraré después, aparte) mientras intercambiaba palabras con un señor que me contó gran parte de su vida y trabajo en las fincas cafetaleras. Citó nombres de lugares, ejidos, ríos, cascadas y bellezas que jamás había escuchado mencionar. Después de platicar bastante rato no dudó en recomendarme la cascada “Muxbal”. Dijo que estaba más allá de Unión Juárez, en Córdova, en un camino hacia una finca de “las de allá arriba”….
Logró convencerme de ir a conocer, me dio referencias bastante claras de manera que mi ciega confianza me dictaba que podía estar tranquilo de llegar y disfrutar de ese lugar, aún con la advertencia sincera de: “Son veredas, la gente tarda como una hora en llegar… Tú, talvez hagas dos.”
Entonces tomé el transporte a Córdova, llegué, me adentré en el camino hacia aquella finca, y empecé el recorrido…
Hasta el puente fue que llegué; ya no quise ir más hacia adentro porque empezaba a nublarse; así que no sé si más allá hay algo aún más hermoso que no pude ver en esta ocasión, pero sé que voy a regresar pronto para averiguarlo... ¿Qué esconde este cañón que aún no lo he descubierto?...
Ha sido un gran viaje, me encantó este lugar; y es un gran placer compartirles, como muy buena costumbre ha venido siendo, algunas fotografías:




Nunca me di cuena de la mariposa de alas azules cruzando por el centro de la escena... Wow!
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Nota: Este post debió salir el domingo, pero acabé tan adolorido que no estube en condiciones de hacerlo, así que ahora es lo más pronto que he podido publicarlo.
